Combustibles
NANO ha sido desarrollado mediante la Nanotecnología líquida.
En el sistema actual, la combustión es incompleta y genera emisiones de
gases nocivos propiciando la acumulación de depósitos en las paredes.
Al aplicar NANO al combustible se diluye en él instantáneamente (a una
velocidad de 10 metros por segundo) formando unas pequeñísimas esferas
(de seis nanos de diámetro). La formulación molecular del combustible
continúa idéntica pero no así su estructura atómica.
Aunque la termodinámica del combustible permanezca constante: las nanoesferas,
a modo de bombas, explosionan a alta temperatura. El impacto
de estas explosiones atomiza el combustible consumiéndolo en su práctica
totalidad, aumentando la potencia y reduciendo las emisiones de gases al
mismo tiempo que elimina impurezas e incrustaciones.